
El estudio de la adaptación al entrenamiento y la reducción de la fatiga crónica de los caballos es uno de los proyectos más apreciados en el mundo de las competiciones ecuestres de cualquier disciplina, y en particular en la Doma Clásica con caballos de Pura Raza Española de estirpe cartujana. El proyecto ha sido dirigido por David Argüelles y Ana Muñoz, del Centro de Medicina Deportiva Equina (CEMEDE) de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba.
Uno de los principios del entrenamiento es la supercompensación: cada sesión debe producir un cierto grado de lesión controlada que ponga en marcha los mecanismos de compensación y, así, las adaptaciones moleculares al entrenamiento. Este ciclo lesión-reparación es difícil de controlar. Si la recuperación predomina sobre la lesión inducida no hay adaptación; si la lesión predomina sobre la recuperación aparece el sobreentrenamiento y el riesgo de lesiones musculoesqueléticas se dispara.
La mayor parte de los caballos muestran cierto grado de sobreentrenamiento, bien por una intensidad de esfuerzo demasiado elevada (no es habitual seguir el entrenamiento con pruebas de esfuerzo ni con pulsómetro), bien por un tiempo de recuperación insuficiente entre sesiones. Esa recuperación puede mejorarse con técnicas de termoterapia profunda, como la radiofrecuencia a 448 kHz, que eliminan las contracturas crónicas asociadas al entrenamiento.